El tema de hoy es simple: pide sabiduría para discernir tus decisiones.
Esa noche, Salomón la pasó en Gabaón. Mientras dormía, Dios se le apareció en un sueño y le dijo: —Pídeme lo que quieras; yo te lo daré. Salomón contestó: —Dios mío, tú amaste mucho a mi padre David, y fuiste muy bueno con él, porque él te sirvió fielmente, fue un buen rey y te obedeció en todo. Además, permitiste que yo, que soy su hijo, reine ahora en su lugar. Pero yo soy muy joven, y no sé qué hacer. Y ahora tengo que dirigir a tu pueblo, que es tan grande y numeroso. Dame sabiduría, para que pueda saber lo que está bien y lo que está mal. Sin tu ayuda yo no podría gobernarlo. A Dios le gustó que Salomón le pidiera esto
1 reyes 3:5-10 TLA

Si hay algo que nos perseguirá toda la vida, es la necesidad de tomar decisiones. Desde levantarnos con la alarma o dormir más, hasta comprar esta golosona o la otra, y cosas más cruciales como comprar una casa, casarnos y muchas cosas más.
Y ya que esto de las decisiones es algo de lo que no podemos escapar, es buena idea tener alguna pista de cómo afrontar esos momentos de duda, especialmente cuando no es fácil saber cuál es el mejor camino para tomar.
Hoy quiero darte unos tips para que puedas elegir lo mejor para ti y, más importante, lo que esté dentro de la voluntad de Dios.
1. Reconozcamos que no sabemos
El tonto encuentra muy graciosa su falta de inteligencia; el que es inteligente corrige su conducta.
Prov 15:21 (TLA)

El que cree que lo sabe todo no aprende nada nuevo. Es importante reconocer cuando no sabemos algo o cuando alguien sabe más que nosotros. Si tenemos la humildad para pedir y aceptar consejos y ayuda, encontraremos muchas oportunidades de aprender, crecer como persona y ser más sabios.
Tal vez tengas vergüenza de decir que no sabes, especialmente si tu duda parece algo trivial. Pero no es malo no saber hacer algo o no entenderlo. Lo que está mal es no querer aprender.
No temas preguntar, pedir ayuda o consejo. Solo fijate en pedirle a alguien que pueda ayudar y no dejarte peor.
2. Pidámosle sabiduría a Dios

No únicamente cuando estemos frente a un problema o decisión urgente. Tampoco hay que esperar a ser adultos para tener cosas importantes que consultar con Dios. Todas tus decisiones y problemas son importantes para ti; no importa tu edad ni lo trivial que les parezca a otros.
Cada día en la mañana, al orar (si no lo haces, te invito a que te tomes unos minutos. Nada te cuesta y de mucho te sirve), pidámosle a Dios que nos haga sabios, inteligentes y que nos guíe para tomar las mejores decisiones.
3. Pidamos consejo a alguien confiable y con experiencia
Vale más hombre sabio que hombre fuerte;
vale más el saber que el poder,
6 pues la guerra se hace con buenos planes
y la victoria depende de los muchos consejeros.Proverbios 24:5-5

En algunos círculos nosotros seremos los más sabios; ahí nos corresponde ayudar a otros. Pero también es bueno relacionarnos con personas que sepan más y que sean más inteligentes que nosotros y tengan un buen testimonio para poder aprender correctamente.
No entrenas para ser el mejor futbolista jugando con niños de cinco años. Si quieres ser de veras bueno, buscarás oponentes que sean difíciles de vencer y que sepan hacer cosas que tú no sabes para aprender de ellos. Esta es la forma de ser cada vez mejor, estando en compañía de los mejores.
4. El filtro de las 4P
En resumen, cuando tengas una decisión que tomar, pásala por este rápido filtro, así tendrás una mejor certeza de que lo que estás a punto de hacer es lo correcto:

- Principios: ¿Esto que voy a hacer choca con mis valores o con lo que dice la Biblia?
- Paz: ¿Tengo una paz real al respecto o estoy tratando de convencerme a mí mismo de que está bien?
- Pregúntale a Dios: ¿Ya oré para pedir la guianza de Dios? Esto incluye sabiduría para saber a quién pedir ayuda.
- Pide consejo: ¿Qué dicen los que ya pasaron por ahí?
Reto de la semana
Y por último, quiero dejarte un pequeño reto para que ejercites tu capacidad de tomar decisiones sabiamente.
Simplemente identifica cada decisión que debas tomar (aunque sea pequeña) y haz una pausa para pasarla al menos por las primeras dos Ps. Y si es algo un poco más serio, tómate 24 horas (si puedes) para pasar por el filtro completo: tus valores y los de la Biblia, tu paz, orar y, si es necesario, pedir consejo.
Espero que el mensaje de hoy te aproveche y puedas aplicarlo.
Deja un comentario para saber tu opinión y no lo olvides, pide sabiduría para discernir tus decisiones. Nos vemos a la próxima.
